Gota en tomate de árbol

Phytophthora infestans (Mont.) De Bary.

Esta enfermedad se encuentra en todas las zonas tomateras y paperas del país. Su acción es devastadora y puede ocasionar pérdidas totales si no se toman las respectivas medidas de control. La mayor incidencia se presenta en zonas húmedas y en épocas de lluvias. Principalmente ataca al follaje y ramillas de plantas adultas y al ápice, follaje y tallos de plantas jóvenes. Ocasiona defoliación intensa.

Produce lesiones de color negro brillante, de consistencia ligeramente acuosa en los tallos y manchas redondeadas de color café-negruzco en el haz y en el envés de las hojas, desde los bordes hacia adentro, con ondulaciones concéntricas a manera de oleaje formadas por un polvillo blanquecino. Las lesiones siempre están rodeadas de un halo de 4 a 5 mm de ancho, de bordes difusos y de color verde claro.

SINÓNIMO: Ascochyta pinodes L.K. Jones, Didymellina pinodes (Berk. & A. Bloxam) Höhn, Sphaerella pinodes (Berk. & A. Bloxam) Niessl, Sphaeria pinodes Berk. & A. Bloxam.
ORDEN: Capnodiales

Mancha foliar, quemazón de las hojas, mal de ascochita, tizón, mancha de ascochita, fusariosis.
La mancha por Mycosphaerella junto con la mancha de Ascochyta, se constituyen en las enfermedades de mayor importancia del cultivo de arveja en Colombia. Los daños por Mycosphaerella son de gran magnitud en todos los estados de desarrollo del cultivo y pueden llegar a reducir los rendimientos en casi un 30%. Los daños por Mycosphaerella pinodes son más prevalentes en las hojas jóvenes y en las vainas del tercio superior de la planta.
En Colombia se encuentra distribuida en los departamentos de Sucre, Santander, Bucaramanga, Antioquia y Cundinamarca.
El hongo ocasiona lesiones circulares diminutas de 1 mm de diámetro, de color café oscuro en los folíolos y partes florales. Del mismo modo, ocasiona lesiones que afectan la unión del tallo y la estípula. Estas lesiones son de color púrpura, semicirculares, de hasta 5.0 cm de diámetro y en ocasiones afectan las estípulas, comprometiendo el tejido foliar. La humedad relativa alta favorece la proliferación de anillos concéntricos con diminutos puntos negros que corresponden a cuerpos del hongo. En las vainas, el patógeno produce síntomas similares a los observados en las hojas.
Uno de los factores más relevantes para que se presente el patógeno, es la presencia de agua para que se dé la liberación y diseminación de las esporas en el cultivo. Para su desarrollo es importante que la temperatura se encuentre entre 10 a 32ºC. Necesita una humedad relativa entre 80 – 85% y altitud desde los 1500 msnm.
Puede afectar todos los órganos de la planta. Ataca sobre hojas, tallos, raíces, flores, frutos y semillas.
Las lesiones primarias aparecen en las primeras hojas, cuando los micelios invaden las semillas. Estas germinan y comienzan a necrosarse en la base del tallo y algunas veces llegan a causar la muerte. Cuando la planta ya se encuentra afectada por el hongo, las lesiones secundarias son causadas por las esporas, que a su vez, producen micelios y tubos germinativos.Los tubos germinativos penetran en las hojas directamente por las estomas o a través de la epidermis. Las esporas se producen en el micelio y en los picnidios que se desarrollan en las hojas.El desarrollo y esporulación del patógeno, así como la producción de los síntomas que ocasiona, se inhiben tan pronto como llegan los climas cálidos y secos, y sólo vuelven a reanudarse hasta que llueve o después de que retoma el tiempo húmedo.La diseminación ocurre vía semilla o por el salpicado producido por las aguas lluvias. Las ascosporas de M. pinodes pueden ser transportadas por el viento. La sobrevivencia se produce en residuos de plantas enfermas, en semilla infectada, y en el suelo, donde puede permanecer viable por periodos prolongados.

Arveja y lenteja.

Por lo general se presenta en los primeros estados de desarrollo del cultivo, afectando principalmente el tercio inferior de la planta e incrementando los daños por condiciones de lluvias intensas y alta humedad en el ambiente, especialmente durante la floración y el llenado de las vainas.

1. Sembrar semillas sanas: teniendo presente que los hongos y bacterias se transmiten en las semillas, se deben sembrar semillas sanas o realizar una adecuada selección de las mismas, estas deben ser más grandes y sin manchas, prefiriendo aquellas que se producen en zonas de clima seco.

2. Uniformar la época de siembra: No es recomendable sembrar escalonadamente, ya que las enfermedades foliares, se diseminan rápidamente de los cultivos más avanzados a los nuevos.

3. Evitar encharcamientos: Suelos muy húmedos o con malas condiciones de drenaje favorecen la incidencia y la severidad de las enfermedades.

4. Realizar una adecuada fertilización: Una fertilización balanceada que contenga nitrógeno, fósforo y potasio disminuye la severidad de la enfermedad.

5. Eliminar focos de enfermedad: Al finalizar la cosecha, se debe eliminar los residuos vegetales, sacar del terreno y destruir o enterrar con una arada profunda para reducir la severidad y los ataques tempranos de la enfermedad.

6. Rotar los cultivos: Los daños de la mancha de Ascochyta son menos severos cuando los lotes se han rotado previamente con cultivos no hospederos de esta enfermedad, como los cereales (cebada, trigo, maíz) y algunas hortalizas como la cebolla.

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